Estimulación temprana: acompañar, no acelerar.

Categoría: Terapias y desarrollo.


Extracto: La estimulación temprana no consiste en hacer que un niño aprenda antes que los demás, sino en acompañar su desarrollo con experiencias adecuadas a su etapa.

Crecer no es una carrera

En algún momento, muchos padres se preguntan si están haciendo lo suficiente para estimular a sus hijos.

¿Debería caminar ya? ¿Por qué todavía no habla? ¿Necesita más actividades?

Estas preguntas son comprensibles. Queremos ofrecerles las mejores oportunidades posibles. Sin embargo, es importante recordar que el desarrollo infantil no ocurre como una competencia.

Cada niño tiene su propio ritmo. La estimulación temprana no busca acelerar ese ritmo, sino acompañarlo.

¿Qué es la estimulación temprana?

La estimulación temprana reúne experiencias y actividades pensadas para favorecer distintas áreas del desarrollo durante los primeros años de vida.
Puede incluir: movimiento; juego; exploración sensorial; comunicación; interacción con otras personas; actividades adaptadas a las necesidades del niño. No se trata de llenar el día de ejercicios. Se trata de ofrecer experiencias significativas y adecuadas.

¿Qué áreas puede acompañar?


Movimiento. Actividades que invitan a alcanzar objetos, cambiar de posición, gatear o desplazarse pueden favorecer el desarrollo motor.
Comunicación. Hablar, cantar, leer cuentos y responder a los sonidos del niño ayuda a crear oportunidades para la interacción.
Exploración sensorial. Diferentes texturas, sonidos y ambientes permiten conocer el entorno a través de los sentidos.
Relaciones. La estimulación también ocurre cuando un niño se siente acompañado, escuchado y seguro.

El juego como herramienta principal

Para un niño pequeño, jugar es una de las maneras más naturales de aprender.

Por eso, muchas experiencias de estimulación tienen forma de juego.

Un objeto que rueda puede invitar a perseguirlo. Una canción puede animar a moverse. Un juego de esconder puede despertar la curiosidad.

Cuando el niño disfruta la actividad, es más fácil que participe y explore.

¿Cuándo puede ser útil acudir a un profesional?

Cada niño se desarrolla de manera diferente. Sin embargo, hay situaciones en las que una familia puede tener dudas sobre el desarrollo, el movimiento, la comunicación o la interacción.

En esos casos, conversar con el pediatra o con un profesional del desarrollo infantil puede ayudar a comprender mejor la situación y decidir si es necesaria una valoración.

Buscar orientación no significa que exista un problema. Muchas veces, simplemente ayuda a resolver dudas y a saber cómo acompañar mejor al niño.

Acompañar también es observar

Estimular no significa intervenir todo el tiempo.

A veces, observar es una de las mejores maneras de acompañar.

¿Qué le interesa? ¿Qué intenta hacer? ¿Qué actividad disfruta? ¿Qué necesita para sentirse seguro?

Conocer al niño nos permite ofrecer experiencias que tengan sentido para él.

Lo que podemos aprender

La infancia no necesita prisas.

Necesita tiempo, juego, afecto y oportunidades para descubrir.

En BabyMaka entendemos la estimulación como una forma de acompañar cada etapa, respetando el ritmo de cada niño y celebrando sus propios avances.

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